Cuánto consume realmente un aire acondicionado en una empresa
La etiqueta de un equipo dice cuánta potencia frigorífica da. Lo que cuesta al mes depende de otras cuatro variables que casi nunca se miran.
La climatización es, en la mayoría de oficinas y locales comerciales, el mayor consumidor eléctrico del año. Y sin embargo es el equipo del que menos se sabe: casi nadie conoce el consumo real de sus máquinas, y casi todo el mundo tiene una intuición equivocada sobre cuánto cuesta encenderlas.
Vamos con los números.
Potencia frigorífica no es potencia eléctrica
Un equipo de aire acondicionado se describe por la potencia frigorífica que entrega: los kW de frío que es capaz de extraer de una sala. Pero lo que pagas es la potencia eléctrica que absorbe para conseguirlo, que es bastante menor.
La relación entre ambas es el rendimiento del equipo:
Potencia eléctrica (kW) = potencia frigorífica (kW) ÷ EER
El EER es el rendimiento a plena carga en condiciones nominales. El dato más útil hoy es el SEER, el rendimiento estacional, que tiene en cuenta que el equipo funciona casi todo el tiempo a carga parcial y en condiciones distintas de las nominales.
Órdenes de magnitud según la generación del equipo:
| Tipo de equipo | SEER orientativo | Consumo por cada kW de frío |
|---|---|---|
| Split antiguo sin inversor | 2,5 – 3,0 | 0,33 – 0,40 kW |
| Split inverter de gama media | 5,0 – 6,0 | 0,17 – 0,20 kW |
| Split inverter de alta eficiencia | 7,0 – 8,5 | 0,12 – 0,14 kW |
| Sistema VRV/VRF comercial | 5,5 – 7,5 | 0,13 – 0,18 kW |
La diferencia entre la primera fila y la tercera es de casi el triple de consumo para el mismo frío. Ese es, en la práctica, todo el argumento a favor de renovar equipos antiguos que funcionan muchas horas.
Un cálculo concreto
Tomemos una oficina con un equipo de 7 kW frigoríficos —lo habitual para unos 60-70 m²— con SEER 6:
- Potencia eléctrica media: 7 ÷ 6 = 1,17 kW
- Funcionamiento: 8 horas al día, 22 días al mes
- Consumo mensual: 1,17 × 8 × 22 = 206 kWh
Con un coste unitario de 0,18 €/kWh (impuestos incluidos), eso son unos 37 € al mes por ese equipo. Si la oficina tiene cuatro equipos equivalentes y la temporada de refrigeración dura cuatro meses, hablamos de unos 590 € al año solo en frío, sin contar la calefacción.
El mismo cálculo con un equipo antiguo de SEER 2,8 da 2,5 kW eléctricos y 440 kWh mensuales: más del doble.
Una advertencia importante sobre este cálculo: asume que el equipo funciona de forma continua al 100 %, y no es así. Un inverter modula y pasa buena parte del tiempo por debajo de su potencia nominal, lo que reduce el consumo real. Por eso el cálculo con SEER se aproxima mejor a la realidad que el cálculo con EER, y por eso la única cifra fiable es la medida.
Lo que multiplica el consumo
El equipo es solo una parte de la ecuación. En la práctica, estas cuatro variables pesan tanto como la máquina.
La temperatura de consigna
Cada grado por debajo de la consigna razonable incrementa el consumo del equipo aproximadamente un 7 %. Poner 21 °C en lugar de 25 °C no enfría antes: hace que el equipo trabaje más tiempo y consuma en torno a un 30 % más. La sensación de confort en un espacio de trabajo depende tanto de la humedad y del movimiento del aire como de la temperatura absoluta.
Las horas de funcionamiento
Aquí está el error más caro y el más frecuente: equipos que arrancan a las siete de la mañana en un local que abre a las nueve y que siguen funcionando hasta que salta el temporizador general. Dos horas diarias innecesarias son un 25 % de consumo de más.
En una curva de carga horaria estas horas se ven de inmediato, y corregirlas no cuesta nada.
El estado de mantenimiento
Filtros sucios, baterías con polvo, refrigerante por debajo de carga y unidades exteriores mal ventiladas pueden aumentar el consumo entre un 10 % y un 25 %. Es mantenimiento básico y su coste es una fracción de lo que ahorra.
El edificio
Un local con acristalamiento sin protección solar orientado a sur puede necesitar el doble de frío que otro idéntico con toldos o lamas. Un muelle de carga abierto convierte cualquier cálculo en papel mojado.
El efecto sobre la potencia contratada
Hay un coste indirecto que suele pasar desapercibido. Los equipos de climatización arrancan a la vez, normalmente a primera hora, y ese arranque simultáneo marca el pico de demanda del día. Ese pico es el que fija tu maxímetro, y el maxímetro es el que determina qué potencia tienes que tener contratada.
Escalonar los arranques cinco minutos entre equipos no reduce el consumo en kWh, pero puede rebajar el pico lo suficiente como para permitir bajar la potencia contratada. Es un ahorro fijo, todos los meses, a coste cero.
Cómo saber lo que consumen los tuyos
Por orden de esfuerzo:
- Estimación por ficha técnica. Busca la potencia frigorífica y el SEER en la placa de características o en el manual, y aplica el cálculo de arriba. Suficiente para priorizar.
- Curva de carga. Compara el consumo horario de un día de verano con uno de invierno o de temporada intermedia. La diferencia es, aproximadamente, tu climatización.
- Medida directa. Un analizador de red en el circuito de climatización durante dos o tres semanas da la cifra real y permite calcular el retorno de una sustitución con precisión.
Con el dato en la mano, la decisión de renovar o no deja de ser una cuestión de intuición. Si quieres situar la climatización dentro de un plan más amplio, aquí está la guía completa para reducir el consumo energético de una empresa.
Medir el consumo de forma continua y ordenar las sustituciones por retorno es lo que cubrimos en el servicio de seguimiento y eficiencia.