Qué partes de una factura eléctrica debería revisar una empresa

Una factura eléctrica de empresa tiene entre quince y veinte conceptos. Solo cuatro se negocian; el resto hay que comprobar que estén bien aplicados.

Esquema de una factura eléctrica de empresa con los conceptos que conviene revisar señalados en turquesa

Una factura eléctrica de empresa no está diseñada para ser leída. Está diseñada para ser pagada. Los conceptos se agrupan de formas distintas según la comercializadora, los nombres varían y el detalle relevante suele estar en la segunda o tercera página.

Aun así, todas las facturas contienen la misma información. Esta es la guía para localizarla.

Los datos de cabecera

Antes de mirar importes, comprueba que la factura es de quien crees que es y de lo que crees que es.

  • CUPS: el código de veinte o veintidós caracteres que identifica el punto de suministro. Es único e invariable. Si gestionas varios suministros, es la única forma fiable de saber a cuál corresponde cada factura.
  • Tarifa de acceso: 2.0TD, 3.0TD, 6.1TD. Determina cuántos periodos tienes y qué precios regulados se te aplican.
  • Periodo de facturación: comprueba los días facturados. Un periodo de 35 días seguido de uno de 25 explica por sí solo una factura anómala.
  • Tipo de lectura: real o estimada. Dos o tres estimadas seguidas acaban en una regularización que descuadra cualquier comparación.

Los cuatro conceptos que sí se negocian

1. Término de energía

Es lo que pagas por los kWh consumidos, desglosado por periodos horarios. Tiene dos partes que conviene distinguir: el precio de la energía, que es lo que negocias con la comercializadora, y los peajes y cargos por energía, que están regulados y son iguales para todos.

Comprueba que los kWh facturados en cada periodo se corresponden con tu actividad. Si tu empresa trabaja de lunes a viernes en horario de oficina y tienes un consumo apreciable en periodo valle (noches y fines de semana), hay algo funcionando cuando no debería: climatización mal programada, equipos en espera, o un vecino conectado a tu cuadro. Lo hemos visto.

2. Término de potencia

Se calcula multiplicando la potencia contratada en cada periodo por su precio y por los días facturados. Es un coste fijo puro. Aquí solo hay dos cosas que revisar: que la potencia facturada coincida con la contratada y que la contratada tenga sentido. Lo tratamos en detalle en el artículo sobre la potencia contratada.

3. Excesos de potencia

Aparece solo si has superado la potencia contratada. No es negociable, pero sí evitable: es la señal de que el dimensionado está mal o de que hay un pico de demanda que se puede desplazar.

4. Energía reactiva

Se factura cuando el factor de potencia de la instalación baja de 0,95 en los periodos en los que aplica. No es un cargo arbitrario: la energía reactiva ocupa capacidad de red sin producir trabajo útil, y por eso se penaliza.

Si aparece de forma recurrente, el diagnóstico casi siempre es el mismo: la batería de condensadores está averiada, mal dimensionada o directamente no existe. La corrección es una inversión pequeña con retorno rápido, y es de las pocas medidas cuyo ahorro se puede calcular con precisión antes de ejecutarla.

Los conceptos regulados que solo hay que comprobar

Estos no se negocian con nadie. Lo único que cabe hacer es verificar que se aplican correctamente.

ConceptoQué esQué comprobar
Peajes de transporte y distribuciónCoste de las redes, fijado por la CNMCQue correspondan a tu tarifa de acceso
CargosCostes del sistema eléctrico, fijados por el GobiernoQue se apliquen sobre los periodos correctos
Impuesto especial sobre la electricidadImpuesto sobre el importe de energía y potenciaQue la base imponible sea la correcta
Alquiler del equipo de medidaCoste regulado del contadorQue no se facture un equipo de tu propiedad
IVASobre el total de la facturaEl tipo aplicable en cada momento

El impuesto especial sobre la electricidad ha cambiado de tipo varias veces en los últimos años como consecuencia de las medidas temporales adoptadas durante la crisis energética. Si comparas facturas de ejercicios distintos, tenlo en cuenta antes de concluir que algo va mal.

Lo que no debería estar y a veces está

Este es el apartado que más sorpresas da en una auditoría.

  • Servicios de mantenimiento o asistencia contratados junto al suministro y olvidados desde entonces.
  • Seguros de equipos o de responsabilidad asociados a la comercializadora.
  • Productos de gestión o «packs» con nombre comercial que no describen ningún servicio identificable.
  • Cuotas de alta o reconexión que se arrastran de una incidencia antigua.
  • Conceptos duplicados tras un cambio de comercializadora, cuando la saliente factura un periodo que la entrante ya ha facturado.

Cada uno de estos importes es pequeño. Sumados durante veinticuatro meses y multiplicados por el número de suministros, dejan de serlo.

Cómo montar una revisión que sirva

Una revisión útil no consiste en mirar una factura, sino en comparar doce.

  1. Reúne un año completo de facturas por cada CUPS. Menos de doce meses no permite separar estacionalidad de tendencia.
  2. Vuelca los datos a una tabla: días facturados, kWh por periodo, potencia contratada y demandada por periodo, y el importe de cada concepto.
  3. Calcula el coste unitario de cada mes: importe total dividido entre kWh consumidos.
  4. Marca las anomalías: cualquier valor que se salga de la tendencia sin una explicación operativa.
  5. Busca el patrón, no el mes raro. Un mes anómalo es un incidente; tres meses anómalos son un problema estructural.

Ese es exactamente el proceso que seguimos en un estudio energético, y la razón por la que pedimos doce meses de facturas y no la última.

Y después de revisar

La revisión de facturas es el diagnóstico, no el tratamiento. Lo que venga después depende de lo que aparezca: ajustar la potencia, corregir el factor de potencia, renegociar el contrato o actuar sobre el consumo.

Si quieres una primera aproximación rápida antes de entrar en el detalle, empieza por comprobar si estás pagando de más. Y si lo que buscas es reducir el consumo en sí, no solo su precio, aquí está la guía para reducir el consumo energético de una empresa.

Cuando la revisión hay que hacerla sobre varios suministros y doce meses de facturación, es un trabajo de horas. Ese análisis completo es nuestro servicio de auditoría de facturación.